El programa LEAD de Burien transforma vidas y mejora la seguridad pública

El programa de Desvío Asistido por los Oficiales Encargados de Aplicar la Ley (Law Enforcement Assisted Diversion, LEAD) ofrece servicios de atención comunitaria a las personas que cometen infracciones relacionadas con problemas de salud conductual o con problemas de extrema pobreza y representa una alternativa a las respuestas punitivas que se basan en la aplicación de la ley.

En 2020, los legisladores estatales revisaron el enfoque de nuestro Estado con respecto a las opciones de tratamiento que se les ofrecen a las personas detenidas por posesión de drogas. En resumen, el encarcelamiento quedó descartado y las fuerzas de orden público deben derivar a estas personas a un programa donde recibirán ayuda para encontrar un tratamiento. Mientras que muchas jurisdicciones en todo el estado continúan haciendo un arduo trabajo para desarrollar este tipo de programas, en Burien ya tenemos un programa vigente desde 2019.

El programa de Desvío Asistido por los Oficiales Encargados de Aplicar la Ley (Law Enforcement Assisted Diversion, LEAD) ofrece servicios de atención comunitaria a las personas que cometen infracciones relacionadas con problemas de salud conductual o con problemas de extrema pobreza y representa una alternativa a las respuestas punitivas que se basan en la aplicación de la ley. Este programa funciona en Seattle desde 2011. El programa LEAD se desarrolla en más de 60 comunidades de todo el país, desde grandes ciudades hasta pequeñas comunidades rurales, además de en algunas jurisdicciones a nivel internacional.

El modelo LEAD prioriza la participación de toda la comunidad. Dos veces por mes, la policía, los proveedores de servicios y los fiscales se reúnen para analizar la lista de clientes, compartir actualizaciones y planificar futuras formas de hacer que la persona participe en el programa con el objetivo de reducir tanto las infracciones de la ley como la implicación en el sistema legal penal. Cuando se deriva a una persona al programa, este grupo también se encarga de decidir si la persona es elegible.

Así mismo, un grupo encargado de las políticas de la ciudad, en el que se encuentran representadas las partes mencionadas anteriormente, los miembros del concejo municipal, el personal de la ciudad, los líderes religiosos, los propietarios de los negocios y los voluntarios de la comunidad, se reúne trimestralmente con el propósito de dirigir el programa y establecer una política que satisfaga las necesidades de nuestra comunidad.

Respuesta comunitaria coordinada

El programa LEAD forma parte de la respuesta comunitaria coordinada para abordar los problemas relacionados con la salud conductual en Burien. La organización Evergreen Treatment Services se encarga de prestar los servicios mediante su programa de Recursos para la educación, la defensoría, la comunicación y la vivienda (Resource for Education, Advocacy, Communication, and Housing, REACH); además, esta organización ofrece ayuda como intermediaria y guía para que los clientes puedan navegar por el sistema de justicia penal, hagan frente a los cargos que se les imputan, encuentren un tratamiento adecuado para los trastornos de salud conductual o para los trastornos por consumo de drogas, encuentren un lugar donde vivir o un empleo y accedan a otros servicios que necesiten para salir adelante y continuar con sus vidas.

Sean Blackwell es el gerente de proyectos del programa LEAD en los distritos policiales este y suroeste, y también colabora con la ciudad de Burien. Anteriormente, se desempeñó como profesional de la salud mental en el programa LEAD de Burien, donde se encargaba de realizar diferentes actividades de extensión comunitaria con personas que tenían problemas graves de salud mental.

“Burien es una gran comunidad donde obtuvimos mejores resultados en los tratamientos para algunos de los miembros más vulnerables de la comunidad gracias al alto nivel de coordinación, al cumplimiento de la ley y al programa LEAD”, explicó Blackwell.

Antes de trabajar en el programa LEAD como gerente de proyectos, Blackwell trabajó como profesional de la salud mental en una cárcel del Condado.

“Pude ver en primera persona la respuesta que el sistema ofrecía para quienes ingresaban a la cárcel con enfermedades mentales o con trastornos por consumo de sustancias graves. El confinamiento suele contribuir a exacerbar significativamente tanto las enfermedades mentales como el deseo de consumir sustancias para evitar los traumas y los factores de estrés relacionados con el encarcelamiento”.

En muchas cárceles del Condado, es posible que transcurran varios días o incluso semanas antes de que una persona pueda ver a un profesional de la salud que le proporcione un tratamiento adecuado para los síntomas que experimenta, incluso en los casos en que una persona tiene tendencias suicidas o cuando su estado de salud mental se está deteriorando gravemente.

“Es importante señalar que, si bien el arresto y el encarcelamiento pueden alejar temporalmente a una persona de la comunidad y crear la apariencia de que el problema se ha resuelto, existe una enorme cantidad de evidencia donde se sugiere que encerrar a las personas con enfermedades mentales en realidad solo agrava el problema y aumenta las dificultades que la persona deberá enfrentar en el futuro para conseguir un empleo remunerado y una vivienda”.

Durante una presentación del programa LEAD de Burien que tuvo lugar en las reuniones del Concejo Municipal, el jefe de policía de nuestra ciudad, Ted Boe, detalló el costo que implica el paso cíclico de las personas en crisis por el sistema judicial. En esta presentación, Ted Boe destacó el caso práctico de “Jane Doe” y mostró que desde 2014 esta persona fue fichada 25 veces, cumplió condenas de 43 días en la cárcel del condado de King y de 167 días en el instituto correccional SCORE (South Correctional Entity) y, además, estuvo involucrada en 32 informes policiales por incidentes en Burien. El costo de todos esos procedimientos equivale a $43 000, sin embargo, esta cifra excluye los gastos del tratamiento médico de emergencia, los salarios del personal de justicia penal y otros costos administrativos. Al final, resulta evidente que limitarse a arrestar y encarcelar a personas como “Jane Doe” no es la mejor solución.

Los programas de desvío como LEAD apoyan a la persona de una manera integral y abordan con mayor eficacia las causas principales de los delitos asociados con la pobreza.

“Muchas personas recurren al alcohol y a las drogas como una forma de automedicación y evasión”, destacó Blackwell. “El enfoque de tratamiento proporcionado a través del programa LEAD, que incluye conectar a la persona con una vivienda estable y con los servicios de atención médica, ayudarla a obtener documentos de identidad y a conectarse de forma sostenible con los programas que le permitan lograr estabilidad y buena salud, es objetivamente más eficaz”.

El programa LEAD también establece determinados criterios que se definieron en colaboración con la policía local, los fiscales y los proveedores de servicios para determinar si una persona es elegible para participar en el programa.

“Las personas con privilegios siempre tienen la capacidad de acceder a una desviación ante determinados delitos”, argumentó Aaron Burkhalter, gerente de proyectos del programa LEAD de Burien. “Quienes tienen acceso a una representación legal pueden argumentar ante un fiscal y conseguir una sentencia desviada, sin embargo, esto no suele ocurrir en el caso de las personas con problemas de salud conductual”.

Desde el inicio del programa, los proveedores de servicios trasladaron a 35 personas a una vivienda más estable, a pesar del panorama extremadamente difícil que experimentó el sector inmobiliario durante la pandemia. En esta región quedan pocas opciones de alojamiento y cumplir con los requisitos para acceder a una vivienda de apoyo puede llevar tiempo.

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De izquierda a derecha: Aaron Burkhalter, director del proyecto LEAD de Burien, y Leanne Rhys-Jones, supervisora del programa LEAD, trabajan juntos para gestionar el programa. Crédito: City of Burien.

El programa permite que las personas accedan a diversos servicios para resolver dificultades familiares, financieras y legales, además de ofrecerles ayuda para problemas de vivienda, de salud mental, de salud física y de consumo de sustancias. En promedio, cada cliente tiene 63 encuentros con los proveedores de servicios de salud conductual de REACH y recibe 42 horas de servicios en total. El equipo del programa LEAD de Burien ya acumuló más de 3000 horas de servicios prestados.

“El éxito de LEAD a menudo es invisible para la comunidad en general”, comentó Burkhalter. “Nuestra comunidad no ve cuando los clientes dejan de representar un desafío, pero el programa elimina el impacto que estas personas generan”.

La pandemia aumenta las dificultades para las personas en crisis

La pandemia causó un efecto dominó y tuvo una gran repercusión en los miembros de la comunidad que reciben la asistencia del programa LEAD.

En esta nueva realidad, las personas que no tenían un hogar ya no podían utilizar los espacios públicos, como la biblioteca, para refugiarse. Las organizaciones y los servicios gubernamentales que normalmente estaban abiertos tuvieron que adaptar su modalidad para ofrecer servicios remotos o cerraron por completo.

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Anna Stagg, administradora de casos de LEAD Milieu, recibe a los clientes en la oficina de LEAD de Burien. Crédito: Ciudad de Burien.

A pesar de esta situación, el programa LEAD de Burien siguió funcionando durante la pandemia; se aceptaron derivaciones de las fuerzas de orden público e incluso de miembros de la comunidad y se continuó conectando a las personas que generan un impacto en la seguridad de la comunidad con la asistencia que necesitan. Aunque muchos programas y servicios públicos se redujeron, el programa LEAD de Burien continuó.

“Nuestros proveedores, la policía y los fiscales continuaron reuniéndose dos veces al mes y nunca se suspendieron los encuentros para hablar y apoyar a los clientes durante toda la pandemia”, explicó Aaron Burkhalter.

Además, la Asociación de Defensores Públicos (Public Defender Association) puso en marcha un programa paralelo denominado Co-LEAD para complementar la creciente necesidad de servicios. El programa se centró en trabajar junto con diferentes hoteles para ofrecer alojamiento temporal y servicios integrales las 24 horas del día.

Ayudar a las personas sin hogar a conseguir un refugio y a estabilizar sus vidas demostró ser una iniciativa muy prometedora que continúa investigándose como una pieza importante en el rompecabezas de la seguridad pública.

La nueva oficina del programa LEAD ayuda a reducir los obstáculos para conectar a las personas con los servicios

En 2019, se destinó un espacio físico de oficinas en Burien para el equipo del programa LEAD. La nueva oficina tiene espacios de trabajo para los gestores de casos de los programas LEAD de Burien, White Center y West Seattle. Los sillones y las sillas ubicados junto a una chimenea crean un ambiente acogedor y ofrecen un espacio más cómodo para que los clientes esperen antes de las citas, carguen sus teléfonos o se conecten con los proveedores de servicios. Todo estaba listo para inaugurar la nueva oficina antes de que comenzara la pandemia, pero debido a las restricciones sanitarias, la apertura tuvo que retrasarse hasta el pasado mes de noviembre.

El nuevo espacio tiene capacidad para recibir a dos clientes por vez y es uno de los únicos lugares, además de las bibliotecas públicas y Transform Burien, donde las personas sin hogar pueden acudir durante el día.

“El espacio está diseñado con el propósito de ayudar a reducir los obstáculos para los clientes que necesitan nuestros servicios”, destacó Leanne Rhys-Jones, supervisora del programa LEAD.

Los gerentes de proyectos del programa LEAD se contactan continuamente con diferentes empresas para conversar sobre este programa y, aún más importante, para conocer qué necesitan los propietarios de los negocios y los miembros de la comunidad para sentirse más seguros.

“Estas colaboraciones son fundamentales”, agregó Aaron Burkhalter. “Podemos hacer nuestro trabajo en la comunidad, pero si ese trabajo es invisible y los miembros de nuestra comunidad no lo sienten, entonces no hemos cumplido nuestra tarea por completo”.

Emily Inlow-Hood
Communications & Public Engagement Manager at | More posts
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